Hoy, en mi cuaderno de bitácora, vamos a aproximarnos al concepto de desigualdad de género y al de una de sus manifestaciones: la violencia contra las mujeres.
¿Qué entendemos por desigualdad de género?
La desigualdad de género es un fenómeno social y cultural que tiene como resultado la discriminación entre las personas debido a su género. Dicha desigualdad es fruto, por un lado, de la socialización de género, es decir, del proceso de influencia sobre los individuos desde su edad más temprana, que le lleva a aceptar ciertas pautas de comportamiento social y a adaptarse a ellas, y, por otro, de los estereotipos de género, a través de los cuales, los individuos construimos creencias excesivamente simplificadas sobre las características de las personas pertenecientes a un grupo, sin concesión a las diferencias individuales.
La desigualdad de género es un fenómeno social y cultural que tiene como resultado la discriminación entre las personas debido a su género. Dicha desigualdad es fruto, por un lado, de la socialización de género, es decir, del proceso de influencia sobre los individuos desde su edad más temprana, que le lleva a aceptar ciertas pautas de comportamiento social y a adaptarse a ellas, y, por otro, de los estereotipos de género, a través de los cuales, los individuos construimos creencias excesivamente simplificadas sobre las características de las personas pertenecientes a un grupo, sin concesión a las diferencias individuales.
Este fenómeno se manifiesta en todos los ámbitos de la vida de una persona: privado, público, económico, social, educativo, sanitario, poder y toma de decisiones, laboral, científico-tecnológico, medios de comunicación…
Un ejemplo de desigualdad de género: La violencia contra las mujeres
Centrándonos en la violencia contra las mujeres, esta ha sido definida como “todo acto de violencia basado en el género que implica o puede implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada”.
Por lo tanto, la violencia contra las mujeres representa la máxima expresión de la desigualdad de género al constituir el atentado más flagrante contra los derechos humanos más básicos de las mujeres: la vida, la dignidad y la integridad y, lamentable, es considerado como un fenómeno global que trasciende límites de edad, estatus socioeconómico, nivel educativo y situación geográfica, tal y como ha manifestado Naciones Unidas.
La violencia contra la mujer se manifiesta de muy diversas formas. Entre ellas podemos destacar:
- Violencia ejercida por un compañero sentimental
- Mutilación genital femenina
- Violencia sexual
- Matrimonios forzados y precoces
- Feminicidio
-Trata y explotación sexual
Características de la violencia contra la mujer
Las características de la violencia contra la mujer son diferentes a las de la violencia que se ejerce contra los hombres:
- Los hombres tienen una mayor probabilidad de morir como resultado de conflictos armados, violencia interpersonal infligida por desconocidos, suicidios…
- Sin embargo, en las mujeres, las probabilidades de morir a manos de una persona cercana son mayores y además, la violencia contras las mujeres es usada habitualmente como “arma” en los conflictos bélicos. Asimismo, con gran frecuencia, estas actitudes violentas contra las mujeres son apoyadas y justificadas por la sociedad en la que viven, al provenir de creencias tradicionales que consideran que la mujer ostenta una posición subordinada al hombre o que autorizan a éstos últimos a utilizar la violencia para controlarlas o educarlas, culpando a las propias mujeres de la violencia que sufren.
Consecuencias de la violencia contra las mujeres
Las consecuencias de la violencia contra las mujeres son muy significativas ya que inciden en todos los ámbitos de su vida.
Indudablemente, afecta sobre la salud física y psicológica de las mujeres, pero también a otros ámbitos de la esfera público-privada de la vida de las mujeres: ámbito laboral, social, educativo, económico, cultural… ya que disminuye la capacidad de las mujeres que la sufren para participar de manera plena y efectiva en la sociedad.
Indudablemente, afecta sobre la salud física y psicológica de las mujeres, pero también a otros ámbitos de la esfera público-privada de la vida de las mujeres: ámbito laboral, social, educativo, económico, cultural… ya que disminuye la capacidad de las mujeres que la sufren para participar de manera plena y efectiva en la sociedad.
Medidas adoptadas para erradicar la violencia contra las mujeres
Afortunadamente, la sociedad mundial ha ido tomando conciencia de la existencia de esta lacra y de la necesidad de erradicar la violencia contra las mujeres, y desde organizaciones internacionales como la ONU, los países se han comprometido a adoptar medidas para abordar este problema y eliminarlo.
En concreto la ONU, ha presentado 16 medidas para poner fin a la violencia contra las mujeres en el mundo, la cuales se centran en tres pilares de actuación: prevención, protección y provisión de servicios y ha incluido dentro de la Agenda 2030, en el ODS 5, el objetivo de eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación así como eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.
Situación en España
Aunque nuestro país ha experimentado grandes avances en materia de igualdad, la violencia contra las mujeres y, en concreto, la violencia de género, siguen siendo uno de los grandes problemas.
Las principales medidas que se han adoptado en nuestro país han sido las siguientes:
Las principales medidas que se han adoptado en nuestro país han sido las siguientes:
- Aprobación de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, y del Real Decreto-ley 9/2018, de 3 de agosto, de medidas urgentes para el desarrollo del Pacto de Estado contra la violencia de género.
- Aprobación del Protocolo Marco de Protección de Víctimas de Trata de Seres Humanos.
- Aprobación de diferentes protocolos y planes para luchar contra la mutilación genital femenina.
- Campañas de sensibilización y concienciación de la sociedad.
En consecuencia, todavía queda un largo camino aún por recorrer tanto a nivel estatal como a nivel internacional para lograr erradicar la violencia contra la mujeres.
En consecuencia, todavía queda un largo camino aún por recorrer tanto a nivel estatal como a nivel internacional para lograr erradicar la violencia contra la mujeres.
Fuentes: